Cuando hacemos folletos o catálogos de productos y/o servicios nos marcamos como primer objetivo que fondo y forma vayan de la mano, para potenciar de forma inequívoca los principales argumentos de venta de nuestros clientes. El diseño gráfico y la elaboración de contenidos de un folleto o catálogo son esencialmente actos de comunicación. A partir de esa premisa, nuestro potencial creativo en el terreno gráfico, iconográfico y redaccional está al servicio de las necesidades del cliente. El concepto o hilo conductor debe ser buscado en las fuentes de la personalidad/posicionamiento y del universo de expresión/estilo de la empresa. Sólo así el resultado final guardará un perfecto equilibrio entre la imagen y la identidad de la empresa.